Este 10 de febrero la Iglesia católica celebra a San José Sánchez del Río, un joven mártir mexicano que nació en Sahuayo, Michoacán. Durante la guerra Cristera de México, Miguel hermano de Joselito, decidió tomar las armas para defender la causa de Cristo y de su Iglesia. José, con tan sólo 13 años, también pidió permiso a sus padres para alistarse como soldado. Su madre le dio permiso, pero le pidió que escribiera al jefe de los Cristeros para ver si lo admitía, pero la respuesta fue negativa. El general mandó encerrar al santo en la cárcel de Cotija. Días después lo sacaron y lo llevaron al cuartel,  donde le desollaron los pies con un cuchillo, y lo hicieron caminar hasta el cementerio. Dios le dio fortaleza para caminar, en cada paso él gritaba, ¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe! Ya en el panteón, se puso de pie al borde de su propia fosa. En seguida comenzaron a apuñalarlo. A cada puñalada gritaba de nuevo: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe! El capitán le disparó a la cabeza, y el muchacho cayó dentro de la tumba y bañado en sangre, su cuerpo quedó sepultado. Se hace la atenta invitación a todos los fieles a que asistan a la Fiesta Patronal, que se llevará a cabo en su honor, el sábado 10 de febrero, mediante el siguiente programa: 7:00 a.m. mañanitas en el Templo del Espíritu Santo y procesión con la imagen de San Joselito al terrero del nuevo templo; 9:00 a.m. carrera juvenil de relevos, en el Templo de Espíritu Santo; y 6:15 p.m. Misa Solemne en el terreno del nuevo Templo. Al término de la celebración Eucarística, se procede con el rezo del rosario de antorchas, con una lunada y con la tradicional reliquia. Este Templo Parroquial está ubicado sobre calle Pastor Rouaix s/n, en la colonia Maayagoitia, de la ciudad capital.

Free WordPress Themes