Este Domingo 13 de mayo la Iglesia católica celebra la Ascensión del Señor, por ser el 7º domingo de Pascua, día estipulado para conmemorar este acontecimiento tan importante. La Ascensión marca la transición entre la gloria de Cristo resucitado y la de Cristo exaltado a la derecha del Padre. Es el momento en que Jesús regresó al Cielo con su Padre, después de haber cumplido su misión en la tierra. Expresa la dimensión de exaltación y glorificación de la naturaleza humana de Jesús a la humillación padecida en la pasión, muerte y sepultura. En el Evangelio de San Lucas 24, 50-53, se describe este hecho cuando Jesús después de dar las últimas instrucciones a los Apóstoles, los llevó cerca de Betania y mientras los bendecía, alzando las manos, subió al Cielo, los Apóstoles lo vieron alejarse hasta que desapareció en una nube. Con su Ascensión al Cielo, Jesús abre las puertas para que podamos seguirlo. La Ascensión es para todos los cristianos un símbolo de esperanza, pues Cristo está sentado a la derecha del Padre, intercediendo por nosotros para que un día podemos llegar con Él a gozar de la felicidad eterna. Por eso es que, se debe luchar por ser perfectos y buenos para poder ir al Cielo con Jesús. Él vivió como todos nosotros su proyecto y lo fue perfeccionando día a día. Su proyecto no terminó con la Muerte, sino que siguió con su Resurrección y su Ascensión. Estando sentado a la derecha del Padre, Jesús actúa en el mundo para conducir a los hombres a su Iglesia y así poder unirlos más estrechamente, alimentándolos con su propio Cuerpo y Sangre.

Free WordPress Themes